Categorías
Opinión

Campañas negras, la cosecha de votos


Armando Linares López.


Zitácuaro. – “Se entenderá como “campaña negativa” la que, más que ocuparse de remarcar las virtudes de un candidato, apunta a resaltar los defectos del adversario. En este caso, un candidato no realza sus propias virtudes, sino que destaca lo negativo del oponente. Se trata de socavar la reputación de un candidato u opción política, a través de evocar imágenes y argumentos que degraden la percepción que tengan los votantes respecto del rival. Más allá de toda valoración ética, son instrumentos importantes para el debate político. El objetivo del presente ensayo es exponer la utilidad de este recurso, su regulación y porqué se han proscrito en México. Al final, se argumentará que el problema de fondo es la falta de rendición de cuentas, pues hace partidos poco competitivos y altamente vulnerables a las tácticas de ataque”.

De esta manera es que la biblioteca virtual SciElo, describió por allá en el año 2012 lo que es una campaña negra, ¡y claro!, por fin terminó el proceso electoral 2021, el más importante en la historia del país por la cantidad de representantes que se eligieron.

Fueron 45 días llenos de odio; tendencias infladas; mentiras e ilusiones populistas, 45 días en los que los ciudadanos fuimos testigos de traiciones, oportunismo y desesperación de algunos actores políticos para aparecer en la boleta, o simplemente para no quedarse fuera y obtener algún cargo público que les permita seguir en escena y vivir del erario gubernamental.

Los que están aún en el poder hicieron uso de todos los factores que tienen a su alcance con tal de conseguir sus objetivos, pensando (tal vez), que la población no se daría cuenta de lo que hacían de manera descarada, a plena luz del día y los ojos de todos, la entrega de -dadivas- como despensas y dinero en efectivo, fueron las quejas y denuncias que a diario se escuchaban y documentaban por doquier.

Líderes de diferentes círculos sociales operando en favor de candidatos para lograr obtener el favor de los políticos “gargantones” y sinvergüenzas conocedores de la debilidad de la población que traiciona sus ideales por unos cuantos pesos, aunque el resto del tiempo sufran y se quejen del mal gobierno que “tenemos”.

Periodistas y medios de comunicación a modo; callados, que dejan el prestigio de la veracidad por miedo a no obtener un convenio, prefieren callarse, ser omisos a la mapachería, a la campaña negra para no molestar al político corrupto que de igual forma los trata mal; la idea es seguir “tragando con manteca” aunque la dignidad vaya de por medio.

Hoy, a cuatro días de haber terminado el proceso y de haber entregado recursos de manera descarada e indiscriminada, se siguen entregando esas “ayudas” para la gente que quedaron pendientes, demostrando que como ciudadanos nos falta mucho para poder tener una verdadera democracia y no solo una falacia.

Queda, sin embargo, la idea clara de como los candidatos se metieron con la idea férrea de obtener el triunfo de manera manipulada, reclutando a sus operadores que de manera perversa movilizaron la compra masiva de votos.

¿Tenemos el gobierno que nos merecemos?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *