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Exclusión, la triste realidad de la Casa Estatal del Adulto Mayor en Zitácuaro

  • Este asilo solo benefició a unas cuantas familias que hicieron el negocio perfecto

Armando Linares.

Zitácuaro. –  Un verdadero negocio fue la construcción de La Casa del Adulto Mayor, el asilo solo vino a beneficiar a unos cuantos actores políticos muy cercanos al exgobernador Silvano Aureoles Conejo, entre ellos destacan el expresidente municipal de este municipio, Carlos Herrera Tello y la exdirectora del DIF Estatal y ahora Diputada Plurinominal, Rocío Beamonte.

Fue a final del mes de noviembre del 2018, cuando el entonces presidente de Zitácuaro anunciaba con bombo y platillo la apertura de la primera Casa del Adulto Mayor en el municipio que él gobernaba, con orgullo, Herrera Tello dijo que era “un sueño hecho realidad” que venían persiguiendo desde hacía tres años atrás, junto con su esposa Rosario Jasso.

Y esto era verdad, ya que el 21 de julio del 2016, Silvano Aureoles firmaba el convenio con el Cardenal Alberto Suárez Inda, quien en su momento representaba también a Caritas Diocesana, el contrato también fue rubricado por la directora del DIF Estatal, Rocío Beamonte Romero, quien aseguraba que la Casa del Adulto Mayor se diseñó enfocándose a quienes se encuentran en situación de abandono o discapacidad que fueran puestos a disposición del DIF, sin importar de qué municipio provengan.

Sin embargo, al día de hoy la realidad que se vive en ese asilo es muy diferente a la que en su momento los principales involucrados expusieron en sus discursos ante medios de comunicación y sociedad en general. El entorno está muy lejano de ser un albergue en donde los adultos mayores en calidad de calle o en estado de indefensión puedan llegar a resguardarse y a tener una mejor calidad de vida como lo aseguró Rocío Beamonte.

INGRESAR A UN ADULTO MAYOR TIENE UN COSTO DE 8 MIL PESOS MENSIUALES

Durante la inauguración estuvieron presentes autoridades municipales y estatales acompañados del Arzobispo de Morelia Carlos Garfias Merlos, quien junto con Silvano Aureoles develaron la placa alusiva al evento, en un recorrido al interior de La Casa del Adulto Mayor, se apreció a decenas de viejecitos a los que se les estaba atendiendo e incluso, se les daba de comer en la boca a los más mayores.

Pero esto solo fue una simulación en donde se invitaron a los adultos mayores a que formaran parte de la inauguración, más no ha ser residentes del mismo, ya que la estancia en el lugar tiene un costo que asciende a 8 mil pesos mensuales, cifra imposible de pagar para una persona en situación de calle o de escasos recursos, y es precisamente Rocío Beamonte Romero la encargada de este tema junto con una junta de gobierno conformada por políticos y alguno que otro ciudadano.

LES DIERON APORTACIONES POR PARTE DEL ESTADO QUE NUNCA SE HAN VISTO REFLEJADAS

En septiembre del 2016, quedó formalmente integrada la Junta de Gobierno de la Casa Estatal del Adulto Mayor durante una sesión de trabajo celebrada en la capital michoacana.

Durante la junta de gobierno se tomó protesta a los integrantes que conformarían esta junta y que trabajarán para impulsar dicha institución, además de dar nombramiento como directora general a Elsa Esteban López.

El órgano colegiado estaba conformado por Carlos Maldonado Mendoza, secretario de Finanzas; Rocío Beamonte Romero, directora del DIF Michoacán; Silvia Estrada, secretaria de la Contraloría;  Víctor Lichtinger, coordinador general de gabinete; el presbítero, Juan Pablo Vargas de Cáritas Diocesana, Sergio E. Palafox y Modesto Barragán, representantes de la sociedad civil.

Como se puede apreciar, muchos de los que conforman la junta de gobierno eran políticos y puntos clave para poder hacer este patronato, ya que eran incondicionales de Silvano Aureoles y Carlos Herrera, principales protagonistas en la conformación de la Casa Estatal del Adulto Mayor, el asunto era muy sencillo y las piezas claves muy importantes, ya que no solo se trataba de cobrar 8 mil pesos mensuales, sino de encubrir las aportaciones que este asilo recibía y de la cual oscilan entre los 70 y 100 millones de pesos a manera de ayuda por ser una casa de asistencia.

Para evitar futuros contratiempos, el entonces gobernador convirtió el contrato en decreto, a pesar de haber sido nombrada, La Casa Estatal del Adulto Mayor, nada tiene que ver con el gobierno del Estado, ya que la dejaron en manos de particulares, protegiéndose de manera inteligente y no dejando lugar a reclamos posteriores, asentando en dicho decreto que este asilo es un órgano descentralizado del gobierno del estado, al menos así lo da a conocer en el artículo primero que a la letra dice:

“Artículo 1°. Se crea la Casa Estatal del Adulto Mayor, como un Organismo Público Descentralizado del Gobierno del Estado, con personalidad jurídica y patrimonio propios, con domicilio social en el Municipio de Zitácuaro, Estado de Michoacán de Ocampo”.

Pero todo indica que el patronato ha venido faltando a lo que el decreto expone, ya que el cobro de 8 mil pesos mensuales no encaja con el artículo 2º, donde explica que se deberá atender a los adultos mayores, ofreciendo servicio permanente de residencia, alimentación, atención médica y psicológica, rehabilitación física y trabajo social, de esto nada existe para los adultos en estado vulnerable.

Artículo 2°. La Casa Estatal del Adulto Mayor para el cumplimiento de su objeto tendrá las siguientes atribuciones:

I. Atender a los adultos mayores ofreciendo servicio permanente de residencia, alimentación, atención médica y psicológica, rehabilitación física y trabajo social;

II. Proporcionar a los adultos mayores una vida con calidad, libre y sin violencia; con la finalidad de asegurarles respeto a su integridad física, moral y sexual;

III. Garantizar a las personas adultas mayores espacios de esparcimiento, entretenimiento, expresión y diversión;

IV. Realizar actividades no lucrativas voluntarias para las personas adultas mayores, conforme a su oficio, habilidad manual o profesión, sin más restricción que su limitación física o mental, declarada en su caso por autoridad médica o legal competente;

V. Garantizar un entorno público equipado con infraestructura adecuada a las condiciones y capacidades de las personas adultas mayores;

Cabe destacar que la construcción de las instalaciones del antiguo Sanatorio de Los Remedios de Zitácuaro comenzó el pasado 01 de septiembre con el apoyo de todas y todos los michoacanos..

El lugar tiene la capacidad para hospedar y atender a 250 adultos que se suponía, serían atendidos por personal capacitado para que no sufrieran maltratos de ningún tipo, pero hasta el momento son muy pocos los viejitos que se quedan en el asilo, incluso, en algunas ocasiones se han escuchado gritos de personas que se quejan al interior del inmueble, pero no se puede investigar ya que el acceso no está permitido de ninguna manera, por lo tanto, no se sabe lo que ocurre al interior.

El cobro de 8 mil pesos mensuales es lo que ha sido el principal obstáculo para que la población pueda llevar a personas en estado de vulnerabilidad, pero no solo eso, sino que las personas que llevan al DIF, jamás podrían ser moradores de La Casa Estatal del Adulto Mayor, por el contrario, los que llegan a esa dependencia en la mayoría de ocasiones no son atendidos.

Esto vino a echar por tierra los discursos de Silvano Aureoles conejo, Rosario Jasso, pero sobre todo de Carlos Herrera Tello y Rocío Beamonte que en su intervención aseguraban que los viejecitos de la región `por fin tendrían un lugar donde protegerse y estarían tendrían una mejor calidad de vida.

“La única familia que tiene son ellos mismos, aquí tendrán un techo, comida rica, salud, vestido, en una palabra, tendrán una mejor calidad de vida” aseguró la ahora Diputada Rocío Beamonte quien en ese momento se encargaba de dirigir el DIF estatal.

Las autoridades indicaron que se habían invertido 6 millones de pesos de los tres niveles de gobierno para construir La Casas del Adulto Mayor en lo que fuera el Sanatorio de los Remedios, pero en realidad si se observa bien, no se puede apreciar donde se invirtieron esos 6 millones de pesos, ya que al lugar solo se le dio una remodelación mínima, ya que la infraestructura del lugar estaba apta para poder albergar a los nuevos inquilinos.

El albergue fue construido en lo que era el Sanatorio de Los Remedios, que a un costado cuenta con una capilla, el asunto comenzó a detonar cuando en lo que era le espacio del coro, se construyó un espacio para meter unos nichos sin el permiso del párroco, que también se vio afectado cuando se inconformó.

Algunos de los feligrese entrevistados explicaron a Monitor Michoacán que la diputada Rocío Bemonte Romero, tuvo mucho que ver luego de que lanzara una amenaza en contra del sacerdote, al que le sentenció que de su cuenta corría lo cambiaran de iglesia y hasta de municipio.

Estos nichos ya fueron vendidos a particulares por parte de familiares de Rocío Beamonte en un total acto de corrupción y abuso, ya que es un negocio personal que lograron tener eso “bendecidos” del poder durante la administración de Silvano Aureoles.

La sociedad está alerta, ya que el predio donde se construyó el Sanatorio de Los Remedios, es considerado como patrimonio del pueblo de Zitácuaro, fueron cientos de ciudadanos los que aportaron su granito de arena para la construcción de ese hospital, convertido hoy en un negocio familiar disfrazado de asilo, dijeron los entrevistados.

A pesar de tener un costo de 8 mil pesos mensuales para poder dar asilo a los adultos mayores, en los diferentes discursos de los políticos, el día de la inauguración pedían el apoyo de la sociedad para que la gente hiciera donaciones y aportaciones “para apoyar a los viejecitos”. “Significa que mínimamente que algunos que están en esta condición de pobreza alimentaria tengan el dinero necesario para comer, lo cual es un paso muy importante”, resaltó Aureoles Conejo en su intervención.

En la inauguración estuvieron presentes la exsecretaria de Salud, Diana Carpio Ríos; el exsecretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Hugo Raya Pizano; el exdelegado estatal de la Cruz Roja en Michoacán, Ignacio Gallardo Reyes y el párroco de San José de Zitácuaro y director espiritual de la Estancia del Adulto Mayor, Gustavo Martínez Jaimes.

También el director de la Casa Estatal del Adulto Mayor, José de Jesús Medina Abasolo; el responsable del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores en Michoacán, Abdías Toledo Bucio y el fiscal del Distrito de Zitácuaro, Hugo Verduzco Medina.

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